De llamadas teléfonicas, estrategias de venta y dependientes de tiendas de zapatos…

Todos en algún momento hemos pasado por esas tiendas de zapatos donde unos vendedores nos acechan en la puerta preguntando insistentemente que buscamos, que descuento nos pueden dar por un par de zapatos que no hemos ni visto, son molestos verdad?

Una vez, un amigo y yo pasamos frente a una de estas tiendas camino a no sé donde, no dimos seña alguna de estar interesados en la tienda, sin embargo el vendedor se paró frente a nosotros cortándonos el camino y le preguntó: Qué busca compita? Mi amigo le respondió: La felicidad…cabe decir que al vendedor le dió de inmediato un corto circuito.

Siempre he pensado que esta técnica y la de colocar parlantes estruendosos en las puertas de las tiendas son la peor idea del mundo y aunque no tengo pruebas ni estudios al respecto, podría asegurar que no atraen clientes y que si esas tiendas venden y tienen éxito tiene que ser por alguna otra razón que en definitiva no conozco.

Los vendedores necios son lo peor que puede haber, esos que nos persiguen por toda la tienda como si nos fueramos a robar algo, dándonos respuestas a preguntas que no hemos hecho, ofreciéndonos productos que no hemos solicitado, etc. Pero estos se solucionan, saliendo de la tienda y no comprando nada ahí…los que nos llaman no, y aquí va mi siguiente punto:

Los vendedores que nos llaman insistentemente a vendernos algo son aún peores que los de las tiendas, esto porque están irrespetando nuestro espacio personal: nuestro teléfono. Y tengo 3 ejemplos de ellos:

Hace poco más de un año solicité información por correo electrónico a una compañía que ofrecia ayuda para perder peso, yo solo quería saber en que consistía el tratamiento y ellos me dijeron que para eso tenía que ir a una cita, hice la cita. En el formulario de solicitud de información había que colocar el número de teléfono y yo tonta, lo puse, creánme que me arrepentí: esta gente se dedicó a hostigarme por teléfono, a pesar que había avisado que prefería se me contactara por email, obviamente no respondí, a sus llamadas, pero mandé un lindo correo electrónico:

Quisiera cancelar completamente mi cita con ustedes. Aquí le explico las razones:

Cuando llené el formulario especifiqué que prefería que se me contactara por email dado que por mi trabajo y estudios me es dificil contestar el teléfono. Ud me envío un correo confirmando la cita y todo estaba bien.

Lamentablemente en los últimos dos días ustedes se han dedicado a hostigarme y a llamarme ya CINCO VECES lo cual realmente es un inconveniente para mí dado que por ejemplo ayer, cuando tuve 4 llamadas perdidas en menos de 15 minutos de un número que no conocía salí de clases pensando que era alguna emergencia y me doy cuenta que eran ustedes.

Hoy de nuevo tuve una llamada perdida de parte de ustedes y me parece que es un rídiculo que habiendo yo especificado que se comunicaran conmigo por email me molesten tanto.

Yo estaba interesada en recibir más información sin embargo si sin ser una cliente uds son tan necios la verdad no me interesa para nada relacionarme con su empresa.

Por favor sepa que no tengo absolutamente nada contra su persona pero si contra la pésima manera de mercadearse con una persona interesada en sus servicios.

Le agradecería mucho me borren de su base de datos.

Un año despues aun recibo sus correos a pesar de marcarlos como spam.

Mi segundo ejemplo, un vendedor de bienes raíces: hace unos meses vi un anuncio donde vendían ¨casas para clase media¨ en Sabana, Rohrmoser y Escazú, los precios rondaban los $90 000 pero no habían fotos de las propiedades y bueno, uno curioso soñador de alguna día tener su casa propia tenía que ir a ver que era el asunto.

No eran casas, eran mini apartamentos, unos nuevos, otros viejos y horribles en donde uno compraba el huevito y seguía viviendo hecho un nudo con todos los vecinos encima, así como vive uno alquilando. No me interesó, pero el vendedor me persiguió por días diciendo que no yo no podía perder esa oportunidad, que no fuera tonta, que me iban a robar el mandado, etc, etc, etc. Deje de contestarle a la tercera llamada, llamó unas 10 mas y luego se cansó.

Hace unos días de nuevo se me ocurrió que sería bueno bajar de peso, ya estoy treintona, fumo, tomo, como super poquito y a veces, uno necesita tener orden en la vida y buscar estar más saludable así que hice una cita para recibir información sobre un¨tratamiento integral para bajar de peso 100% garantizado¨.

En realidad el tratamiento en si me pareció adecuado para mi: yo trabajo muchas horas al día, si no estoy en la oficina, estoy estudiando, atiendo mi casa como buena ama de casa que soy y diay el día se me hace corto, además quería que me viera y diera seguimiento un médico general y una nutricionista y todas esas cosas…este tratamiento lo tenía todo…hasta un módico precio de 1 250 000 a pagar antes de iniciar el tratamiento por medio de las mini cuotas de la tarjeta de crédito a 12, 18 o 24 meses. #FML

Yo no iba a explotar mi tarjeta de crédito en eso, yo no tengo 1 250 000 para gastar en nada y aunque me gustaría poder intentarlo, decidí en mi cabeza, ahorrar y quizá si tengo suerte, en unos meses tendré la plata.

Al terminar la cita le especifiqué a la muchacha que me atendió dos cosas:

1. Lo voy a pensar

2. No me llame porque donde trabajo no tengo señal de celular, prefiero que me mande un email. Ella lo apunto en su hoja de datos sobre mi.

Esto fue a las 10:00 am, ella me dijo que se comunicaría en la tarde conmigo para ver que decidí. A las 2:oo tenía 2 horas de ver llamadas perdidas en mi teléfono (5 para ser exactos) de parte de la muchacha, le contesté una, la segunda y a duras penas con la pésima señal le recordé que no me llamara y que mandara la información por correo, como había solicitado…no me mandó el correo, pero si me llamó 3 veces más.

Si, ella recibió otro particular correo de odio de mi parte y de no me llame más.

Yo no sé ustedes pero yo odio hablar por teléfono, si mi novio me llama una vez al mes creo que exagero, mi mamá me habla por messenger y le hablo a mis hermanos los fines de semana en casa de mis papás, por messenger o por Facebook…realmente creo que también odian hablar por teléfono.

A todo esto, quiero que me saquen de una duda: realmente soy una Detestable invivible con respecto a esto o a ustedes tampoco les gustan estas estrategias de ventas y mercadeo?